Fue en 1993 cuando descubrimos esta fascinante raza, dos ejemplares de un criador local harían entradas en nuestras vidas y desde entonces no ha faltado nunca un ejemplar de esta raza en nuestra casa. En 2007 decidimos dar un pasito más en la raza y emprender la búsqueda de ejemplares cada vez más apegados al Standar del Akita, en la actualidad nuestro propósito es criar perros sanos y típicos que formen parte de la vida de otras familias tal y como hace décadas pasó en nuestra casa.